Fusilamiento social.

En Chile formalmente la pena de muerte no existe.

Eso es lo que dice la letra hipócrita de las normativas vigentes.

No obstante, los porfiados hechos nos indican precisamente lo contrario.

Pues desde que la nación adscribió al tsunami progre de moler en micrones a quien se les ocurra tipificar de represor, son miles los cadáveres vivientes que deambulan sin rumbo ni destino por una vida que ya se les terminó, cuando quedaron a merced de “la búsqueda de verdad y justicia”, altruismo artificial que emana de la formidable horca social que es el “ni olvido ni perdón”.

Por eso quienes tienen como máxima que la violencia es la partera de la historia, no requieren hoy de paredones cubanos o de gulags soviéticos  o de campamentos genocidas camboyanos.

No.

Los totalitarios sólo necesitan de una adecuada discriminación de la victima a ejecutar, aunque la misma no haya sido nunca procesada ni condenada por tribunal jurisdiccional alguno. Escogida  la bestia que será remitida al matadero, viene el momento de la música. Aquí,  la orquesta roja de desinformación y contra propaganda se desbanda con su sinfonía de injurias, manipulaciones emocionales, medias verdades y grandes mentiras.

Los matarifes son los cándidos reporteros, cronistas y columnistas progres, operantes en la “prensa de derecha”, (para la credibilidad de sus escritos), quienes ultiman al condenado a los infiernos, con su imagen emporcada, su entorno satanizado y el buen nombre de su familia hecho trizas. Recordemos, así no más al pasar, que fue esa “prensa de derecha”, la que construyó desde sus pantallas y portadas la formidable imagen de una victimizada Verónica Michelle Bachelet, a partir del Informe Valech. Sí, el mismo a muchos de cuyos mencionados, el MINEDUC, durante el gobierno de la señora de marras, les birló sus becas educacionales, a medias con empresarios, adalides del progresismo.

Por tales métodos – establecidos  por Laurentis Beria en el apogeo del estalinismo – se asesina socialmente al imputado por sentencia de la checa que comanda el tribunal popular, mandándole a la fosa común junto a toda su parentela y amigos. Pues, en lo sucesivo, acercarse a ellos, darles trabajo, elogiar su intelecto o simplemente sonreírles, será sinónimo de cómplices con los “autores de crímenes contra la humanidad”. (Como si la humanidad estuviera únicamente compuesta por totalitarios marxistas).

Claro, porque los carabineros asesinados por la espalda o los inocentes volados por un bombazo, no son “víctimas de la humanidad”.

Por ende, esperar “gestos” como los que pusieron de moda la dupla Cheyre – Lagos, de parte de quienes se alimentan cotidianamente del odio y el resentimiento, que desconocen conceptos humanistas esenciales como la tolerancia, la fraternidad universal, la clemencia o el perdón, es seguirle eternamente pidiendo peras al olmo.

Y usted ya podrá verlos muy luego en campaña. Cuando se lancen con la más vigorosa de sus virulencias en contra de la cruzada de reconciliación del bicentenario, que promueven los distintos credos religiosos y ordenes filosóficas.

Porque ellos demandan para los suyos todo, para los tontos útiles que les pavimentan el camino algo y para sus adversarios cero. Nada. Ni la sal ni el agua. Porque esos no son personas, son contra revolucionarios. Y eso se paga con la vida.

Vida que se quita con balas o con prensa. Con horca o con desinformación. Con gas o con “cultura comprometida”.

Por estos días la Iglesia Católica chilena también recibe lo suyo de la medicina agria del comunicadores progres. Con informes especiales donde se exhibe sólo una parte de interesadas versiones, con autoría de los mismos que en los ochenta se refugiaban en las sotanas eclesiásticas, mientras a sangre y fuego procuraban el derrocamiento del régimen constitucional, con “todas las formas de lucha”.

Por ello es que la opinión pública presencia estupefacta como el jefe militar del homicida FPMR se sube al avión presidencial rumbo a los EEUU, mientras un general de carabineros fue asesinado socialmente, porque se le presumió que iba a favorecer con beneficios intra muros a prisioneros militares.

Ese general de carabineros designado como tal por el ex presidente Lagos y enviado a la comisión de DDHH de ONU por doña Verónica Michelle, tuvo que resignar su posición con la honra de su apellido por los suelos. Al tanto que un oficialismo gazmoño, cobarde, apanicado guardó silencio, (a excepción del ministro Bulnes Serrano). Igual como recién cuando eran oposición y no dijeron ni pio, cuando a las más altas magistraturas de la nación llegaron connotados ex miristas e ilustres ex frentistas.

Fenómeno el que analizamos que no es exclusividad chilensis. Porque es una impronta de occidente. Un occidente abatido por la ausencia valórica, hedonista y drogón. Un occidente carcomido por lo “políticamente correcto”, donde pocos se atreven a salirle al frente a un Chávez o a los tiranos Castro. Y donde lucir una polera del Che Guevara es cool y leer a Nietzsche es ser nazi.

Tampoco aquí estamos abogando – ni de lejos – porque muchos de los condenados por DDHH hayan sido blancas palomas, ni algo que se les parezca. Ciertamente varios de ellos fueron participes de hechos deleznables, casi todos en el marco acerado de la obediencia debida, pero tales latrocinios no lo fueron menos, de los cometidos por los compañeros que hoy gozan de libertades varias, indemnizaciones y “reparaciones” al por mayor y hasta haberes parlamentarios por más de diez millones de pesos mensuales.

Entonces, el enfoque es que la balanza de la dama ciega justiciera está notoriamente des contrapesada hacia la izquierda, cuando su asentamiento que le da legitimidad es el centrado equilibrio.

Cuando la generalidad de la magistratura al llegar a los estadios supremos de su carrera, confiesa su militancia o simpatía con las juventudes comunistas. Amor de sus años mozos, que con el tiempo, como los buenos vinos, se acrecienta y madura en sabor y cuerpo.

Ese es el punto.

Porque si era impropio que Andrusco fuera director de Gendarmería y la escandalera se armó por las destinaciones institucionales que tuvo que cumplir, entonces ¿por qué fue legitimo que Bachelet habiendo sido frentista o Goñi habiendo sido mirista, hayan podido ocupar la presidencia de la república y el ministerio de defensa, sin la menor objeción, ni del progresismo ni menos de la “prensa de derecha”?

¿Porque cuando Bachelet fue develada por los propios voceros del FPMR (César Quiroz) el 19 abril de 2003 en el diario El Sur y antes por revista Que Pasa esa misma semana, inmediatamente se alzaron las voces de la “gente seria”, de los “hombres buenos”?, para – en el contexto de lo “políticamente correcto” – pedir una mirada de futuro, dar vuelta la página, “dejar atrás el pasado que nos divide como nación”, etc. Buscando censurar toda mención al comandante frentista Alex Vojkovic Tries, ex pareja de Bachelet, precisamente en los turbulentos ochenta.

Un gobierno sin capacidad dialéctica. Un gobierno sin astucia e ironía contra argumentativa, sin creatividad sicopolítica es válido para una marca de una multinacional, es bueno para la Toyota, Coca Cola o Bayer; pero con tales carencias, un gobierno que aspira a proyectar su ideario democrático en las décadas venideras, es difícil que neutralice a formidables manipuladores de la opinión pública, entrenados otrora tras la ex Cortina de Hierro y hace muchos años en comisión de servicio en occidente. Y que ya desembozadamente le hacen la campaña de 2013 a la dama favorita de la “prensa de derecha”. La misma que se irá a concentrar con la selección chilena al hotel de los futbolistas criollos en Sudáfrica, para, si las cosas se dan bien deportivamente hablando, acaparar sonriente cámaras y portadas a destajo.

Finalmente. En el contexto de lo reseñado, párrafo de merito reclama la genialidad del directorio “¿piñerista?”  de La Nación y el envidiable olfato político de la ministra vocera, quienes le entregaron la dirección del periódico oficialista, a quien hasta hace escasos días increpaba al presidente desde El Mostrador, con la cháchara de la venta de las acciones de LAN, como si dichos eminentes delegados presidenciales, estuvieran eligiendo al gerente de una empresa de tuercas y pernos. Y poniendo dicho medio, precisamente, al servicio de Michelle 2014.

Sobre el particular, ahora nos anuncian que se elabora un plan comunicacional sobre la materia, ante lo cual solo resta decir sálvese quien pueda.

Porque habrán saberlo dichos aprendices de magos, que las comunicaciones son algo más sutiles e inteligentes, que lo que se dice y muestra explícitamente o lo que se oculta, porque sirve a fines venideros…

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